Desde hace 88 años A.A. ayuda a los alcohólicos a mantenerse sobrios, a través de su programa de recuperación “Doce pasos, doce tradiciones, doce conceptos” El programa tiene un fundamento simple: un alcohólico que comparte con otro. Si su forma de beber está fuera de control, A.A. puede ayudarlo.
Alcohólicos Anónimos ® es una comunidad de personas que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. El único requisito para ser miembro de AA es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de AA no se pagan derechos de admisión ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. AA no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias, no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.
Si bien en AA no tenemos una definición profesional de quién es un alcohólico, si podemos compartir en función de nuestra experiencia que:
“Nosotros los alcohólicos, somos hombres y mujeres que hemos perdido la capacidad para controlar nuestra manera de beber”.
(Libro Alcohólicos Anónimos, pág. 33)
El alcoholismo es una combinación de una compulsión por beber y una «alergia física»
Dr. Silkworth, médico estadounidense especialista en el tratamiento del alcoholismo.
La lista de preguntas que aparece a continuación puede ayudarle a descubrir si tiene problemas con su manera de beber. Debe tener presente que usted es la única persona que puede decir SI tiene o NO un problema. Aunque otros le hayan dicho que si lo tiene, lo importante es que USTED DECIDA por sí mismo. Seleccione uno de las opciones siguientes:
04 - Septiembre - 2026
Sí, hay por delante un largo período de reconstrucción
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 90
La reconstrucción de mi vida es la meta primordial de mi recuperación, mientras evito tomar el primer trago, un día a la vez. La tarea se cumple con más éxito trabajando los pasos de nuestra comunidad. La vida espiritual no es una teoría; da resultados, pero yo tengo que vivirla. El Segundo Paso me inició en mi viaje para desarrollar una vida espiritual; el Noveno Paso me hace posible progresar hacia la fase final de los pasos iniciales que me enseñaron a vivir una vida espiritual. Sin la dirección y la fortaleza de un Poder superior, sería imposible progresar por las varias etapas de reconstrucción. Yo me doy cuenta de que Dios trabaja para mí y a través mío. La prueba me viene cuando me doy cuenta de que Dios hizo por mí, lo que yo no podía hacer por mí mismo, quitándome esa corrosiva obsesión por beber. Diariamente tengo que seguir buscando la orientación de Dios. Él me concede un indulto diario y me dará el poder que necesito para la reconstrucción.